Javier Areán exhibe su obra artística en el Foro R-38 hasta el 16 de enero

Gran interés ha despertado la exposición del artista Javier Areán titulada En un lugar de la frontera de cuyo nombre no quiero acordarme, en la que presenta por primera vez el registro y resultado artístico del trayecto que realizó a pie en 2013 por el sur de Francia y la costa litoral de Cataluña, en memoria del exilio de su abuelo.

Esta muestra, que actualmente se presenta en el Foro R-38 de esta casa de estudios (San Jerónimo 24, Centro Histórico), podrá ser visitada hasta el próximo sábado 16 de enero de lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 horas y sábados de 10:00 a 14:00 horas. Entrada libre.

Areán recuerda que, con motivo de la caída de la Segunda República Española, su abuelo tuvo que cruzar la frontera con Francia y continuar su camino hacia México. “Con este trabajo pretendo imprimir un significado reivindicativo al exilio de mi abuelo, por lo que realicé un recorrido de quince días, pero en sentido contrario. Fui desde el Argèles‐sur‐Mer (sur de Francia), a Barcelona, España, con el fin de recrear el regreso imaginario de un hombre a su tierra”.

Como resultado del recorrido, que fue posible gracias a una residencia artística patrocinada por la Fundación Jumex, Areán presentará una muestra que incluye cerca de 40 piezas entre las que se encuentran fotografías y video- instalaciones, así como mapas y guías turísticas intervenidas, así como una serie de dibujos y pinturas que son una reflexión en torno al exilio español y los campos de concentración en el sur Francia.

Para esta muestra, el artista trabajó in situ en la intervención y montaje de las piezas; empleó técnicas como vidrio intervenido sobre fotografías, collages de mapas, óleo sobre tela, acrílico, carbón y tinta sobre papel.

“La muestra tiene mucho que ver con la memoria. Es una exploración de la identidad personal que me sirvió para entender mejor quién soy yo. Entrar al pasado de mi abuelo y tratar de seguir sus pasos en el exilio, pero de manera inversa, fue una forma de explorar también mi propia identidad”, comentó el también músico.

“Caminar ha sido un vehículo de exploración y reflexión empleado por muchos artistas a lo largo de la historia… El acto de caminar, pasear o deambular tiene un efecto meditativo y de alerta a la vez. Nos obliga a percibir íntimamente el lugar en el que andamos porque genera un vínculo entre el cuerpo, la tierra y el pensamiento. Se puede considerar como un acto de resistencia social dentro de una era digital dominada por la rapidez de los medios de comunicación”, continuó Areán.

“Al recorrer largas distancias durante una caminata a campo traviesa, el cuerpo comienza a dimensionar su escala con respecto al terreno y a conocer sus posibilidades y sus limitaciones. Llevar al cuerpo a este extremo durante días y semanas tiene un alcance análogo al de una iniciación, un rito o una peregrinación. Asimismo, caminar en línea recta y sin intención de regresar al punto de inicio, contiene un significado que contradice la práctica de la persona que camina por deporte o por placer”, concluyó.

Javier Areán es músico y artista plástico. Obtuvo la licenciatura en Teoría Musical por la New School for Social Research de Nueva York y cursó una especialización en pintura y escultura de cuatro años en la New York Studio School y la Universität der Künste, en Berlin. Ganó las becas Milton Avery para estudios en Nueva York y la del Vermont Studio Center de Nueva Inglaterra para realizar una residencia artística.

En el ámbito de las artes visuales, ha concentrado su trabajo en la pintura, el dibujo y la gráfica; ha expuesto en muestras individuales y colectivas en México, Estados Unidos, Reino Unido y Asia. Su obra gráfica forma parte de colecciones públicas del Museo Nacional de la Estampa de la Ciudad de México y el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca. Actualmente vive en la Ciudad de México.