Se presentó la compositora Anne La Berge en La habitación del ruido

Invitada por la esta casa de estudios, estuvo en México la improvisadora y compositora estadounidense Anne La Berge para presentar su propuesta sonora Utter, flauta y electrónica; un trabajo interactivo donde interactuó como intérprete junto con el público y la tecnología de vanguardia.

La presentación tuvo lugar en el ciclo La habitación del ruido, organizado por el Colegio de Comunicación.

Desde su obra inspirada en la oneirocritica bizantina de Yannis Kyriakides, La Berge presentó un trabajo virtuoso, innovador y emotivo pocas veces visto en la escena artística actual. En ese sentido, Utter es un proyecto interactivo que vincula al intérprete, la audiencia y la tecnología de vanguardia, en la que La Berge mapeó la complejidad lingüística y emocional entre la comunicación madre e hijo.

Para esto, el equipo creativo de La Berge, Vigier y Wierckx implementó un extraordinaria obra que mezcla sonido, video y texto presentado bajo herramientas interactivas únicas para enriquecer la experiencia del público. Las características innovadoras, íntimas del trabajo de flauta y electrónica de la creativa destacaron por el uso de tabletas que conectaron al intérprete con la audiencia. Las tabletas dispersaron el mensaje a través del público y crearon un sistema de dos vías donde los primeros se descubrieron mutuamente. Utter funciono como una rica fábrica audiovisual que contó la historia de las complejidades de las relaciones madre-hijo desde la perspectiva de la adquisición del lenguaje.

El trabajo de Anne La Berge exploró cómo las laptops pueden ser usadas como instrumentos musicales, pantallas y herramientas de notación al mismo tiempo. Propuso que hay elementos criptográficos en la forma del texto proyectado y cómo ser usados para crear relaciones semánticas con lo que escuchado.

Así, como la partitura tiene la función de comunicar información musical a los intérpretes (y datos lingüísticos a la audiencia) el programa Utter produjo un sonido que se incorporó al paisaje sonoro que influyó en las decisiones musicales de los intérpretes.

La pieza se desarrolló en la plataforma Processing, la versión original fue escrita por MAZE, un ensamble electroacústico dedicado a la realización de la música que desafía la idea de una forma fija en la creación y en la escucha. Esta pieza ha sido ejecutada en el Festival Internacional de Música de Boloña y en el Ámsterdam Orgelpark.

La carrera de Anne La Berge como flautista, improvisadora y compositora se extiende a través de las fronteras internacionales y los límites del estilo. Sus intervenciones evocan elementos en los que su reputación internacional se da con base a la audacia de su virtuosismo y su capacidad para improvisar texturas y melodías microtonales delicadamente hiladas, así como en la originalidad de su gama de efectos de flauta poderosamente percusivos combinados con el procesamiento electrónico.

Su trabajo incluye colaboraciones con Robert van Heumen bajo el dueto Shackle, a partir del diseño propio de un sistema digital de escucha que funciona las veces como un tercer miembro de la agrupación. La Berge es miembro del ensamble electroacústico MAZE, así como de Splendor Amsterdam, un colectivo integrado por cincuenta músicos entre compositores y artistas escénicos que han transformado una vieja casa de baños públicos en el centro de Ámsterdam en una meca cultural.

Sus piezas pueden ser escuchadas en los sellos discográficos: the Largo, Artifact, Etcetera, Hat Art, Frog Peak, Einstein, X-OR, Unsounds, Canal Street, Rambo, esc.rec; en Intackt and Data labels se incluyen grabaciones como solista y como parte del Ensemble Modern; también incluyen sus piezas otros sellos como: United Noise Toys, Fonville/La Berge duo, Rasp/Hasp, Bievre/La Berge duo, Apricot My Lady, Big Zoom, The Corkestra, entre otros.

Su música ha sido publicada por Frog Peak Music (EEUU) y por Donemus (Países Bajos). Junto con su esposo, David Dramm, es co-directora de la Volssp Foundation que busca apoyar proyectos innovadores con base en composiciones e improvisaciones musicales.

La habitación del ruido tiene como objetivo contribuir al enriquecimiento de la cultura sonora nacional. Reúne constantemente a la comunidad universitaria con artistas sonoros nacionales e internacionales de primer nivel; en este sentido, de 2004 a la fecha, el Claustro se ha posicionado como uno de los pocos espacios universitarios para el fomento y la difusión del arte sonoro en México.