Foro R-38 se exhibe obra del alemán Adolphe Lechtenberg

3 de junio de 2016.- El pintor y dibujante alemán Adolphe Lechtenberg presenta en México su más reciente exposición titulada Piel - Mural - Color – Espacio, que integra cerca de 12 dibujos inéditos sobre papel de amate y 5 piezas sobre tela en gran formato. La propuesta del artista explora las potencialidades del color y los efectos de energía que impregnan tanto al espacio expositivo como al espectador.

La muestra estará vigente hasta el sábado 16 de julio en el Foro R-38 de esta casa de estudios. Entrada libre.

En entrevista, Lechtenberg expresó que el color para su obra es energía creadora y un integrante auténtico de la imaginación en donde la experiencia y la sensación se vuelven inmediatas y genuinas. “El color produce una expansión/emanación inmediata, una ampliación de los límites de objetos y cuerpos“, dijo.

“La emanación del color genera un espacio cromático y emocional lo que define el espacio real. Hay necesidades en el ser humano que son emocionales y estéticas; tienen que ver con el bienestar del hombre, sus deseos de ser libre, de conocerse a sí mismo, de sus reacciones y posibilidades creadoras. Mi obra se centra en pintar según la naturaleza“, declaró el artista.

“Esto significa no pintar sólo los objetos que observamos, sino también los pensamientos, sentimientos, sensaciones, estados de ánimo y movimientos; pinto a través de formas abstractas y no objetuales; pinto la naturaleza inmaterial y no objetos“.

En ese sentido, “el color es un elemento/fenómeno tanto material como inmaterial de la naturaleza; no es simplemente bello, sino que atraen y generan confianza e impulsan tanto al ánimo como a la razón“.

En la muestra de Piel - Mural - Color – Espacio, los cuadros no están tendidos sobre bastidores, sino que cuelgan en la pared como si fueran una piel, en palabras del artista la pintura que no se apoya o protege con el bastidor parece vulnerable, como si fuera la piel humana, lo que le da pie para mostrar la fuerza de la intensidad cromática que explora desde hace muchos años y que al mismo tiempo define el espacio.

Para sus piezas, Lechtenberg utilizó pinturas con colores hidrosolubles flexibles como son los colores de acrílico mezclados con pigmentos. Con ellos configura un espacio inmaterial (luz e intensidad) para crear una interacción con el espectador. De este modo da lugar a una percepción corporal que va más allá de la vista habitual. Es ejemplificar la sensualidad y la materialidad del color mismo.

“Mis imágenes actúan en el espacio y éstas a su vez en la imagen; en mi obra el color vive, está presente..., es la naturaleza móvil; el color simboliza una disposición para establecer contacto, es comunicación que disuelve la rigidez y tiene una energía transformadora“, dijo.

Durante el proceso de realización de las imágenes, el artista investigó sobre la importancia del repertorio cromático.

“La pintura es expresión inmediata de mi cuerpo ya que no lo hago sólo con pinceles sino también con las manos. Es decir, ahí donde el ritmo de mi cuerpo, su constitución física y psíquica se inscriben en la superficie del cuadro con el objetivo de entablar un diálogo entre el material pictórico y mi propio cuerpo“, finalizó el creativo.

Adolphe Lechtenberg se graduó en Grillo-Gymnasium en Gelsenkirchen y estudió pintura libre en la Academia de Arte de Düsseldorf. Sus maestros fueron Fritz Schwegler, Joseph Beuys y Heerich. Desde los 80s, su obra ha sido exhibida en numerosas exposiciones individuales y colectivas tanto en Alemania y otros países, incluyendo México.

Ha estudiado de manera comprometida los efectos que tiene el color, lo que permite plasmarlos de una manera más consciente, en sus obras creativas. Entre sus exposiciones individuales están La imagen, dibujo, collage (en la galería Alfred Boettger, Bonn 2011); Galería de comino (Lüdenscheid, 2009); Dibujos Santo Tomás Moro (Coyoacán, México, 2008); galería Alfred Boettger (Bonn, 2007); Tagrotblanksilbernlichtrein, Hermann Fischer House (Neuss-Norte, 2005); Máscaras, espejos y la esgrima (galería Lorch + Seidel, Berlín, 2003) y Resultados y flujo de color (galería Hannelore Golkar en el Lindner Hotel, Wuppertal, 2004), entre otras.

De manera paralela, se exhibe en la Celda Contemporánea de la UCSJ, la exposición Incitatus, curada por Berta Kolteniuk, en la que converge un diálogo entre dos artistas de distintas generaciones como son Aníbal Delgado y Allan Villavicencio. El objetivo de esta propuesta artística es crear un entrecruzamiento de caminos que abran nuevas formas de re-significar el arte en el contexto contemporáneo. Dos mundos, dos visiones, dos historias separadas por el tiempo, pero unidas por la pintura en la que ambos inspeccionan la superficie como objeto, la bi y tridimensionalidad del espacio a través de distintos materiales, medios y soportes. Lunes a viernes, de 10:00 a 17:00 horas y sábados de 10:00 a 14:00 horas. Concluye el 9 de julio.