Danza butoh en el Claustro. Ventana del tiempo. Reencarnaciones

23 de junio de 2016.- José Bravo, reconocido como uno de los principales exponentes de la danza Butoh en México, ofreció en esta casa de estudios la puesta escénica Ventana del butho2tiempo. Reencarnaciones donde, a partir de un ejercicio lúdico de la imaginación y la memoria, interpretó a diferentes personajes pertenecientes a vidas pasadas, con los que recreó la historia de su propio colectivo.

Para el creador e intérprete, presentar este proyecto en el Auditorio Divino Narciso contribuyó a que el público pudiera atestiguar la belleza de esta disciplina, fundada sobre dos ejes: la formalidad de la danza escénica y la informalidad espontánea del performance. “La danza Butoh es un acto de autoconfesión, una reactualización del ritual como relato del espíritu”, señaló de manera previa José Bravo.

Respecto de la temática de la puesta en escena, el merecedor de varias becas del FONCA en la especialidad de producción coreográfica, destacó que no sólo en Oriente (como en Japón, país de origen de la Danza Butoh) existe la creencia en la reencarnación, sino en muchas otras partes del mundo. Dentro de estas percepciones está la que argumenta que el espíritu no muere al perecer una persona, al contrario, continúa bajo otra forma corpórea. “Tras una vida mundana podemos llegar a la iluminación y liberarnos de los conflictos de lo material para convertirnos en seres elevados, más evolucionados espiritualmente: seres de luz”, dijo el artista.

“Los mitos o relatos acerca de las vidas pasadas son en realidad una herramienta para conectarnos con nuestros sentimientos [...] Son un pretexto para abordar nuestra complejidad, contradicciones y dualidades con el fin de entender y abrazar los múltiples y poderosos impulsos que habitan nuestros cuerpos, burdos o sutiles, mundanos o sagrados, y así abrir nuestra capacidad visionaria”, finalizó el bailarín y coreógrafo.

José Bravo es uno de los pioneros de la Danza Butoh en nuestro país. Realizó sus estudios en Danza Contemporánea con Luis Fandiño e Isabel Hernández. En Nueva York fue alumno en el Merce Cunningham Dance Studio y con Jim May estudió técnica Limón. En esa ciudad descubrió la Danza Butoh a través de Mariko Okamoto, con quien colaboró en el grupo Vagabondage Dance Theatre. Desde entonces ha continuado la investigación de la expresión en el Butoh con maestros como Anzu Furukawa, Natsu Nakajima y Diego Piñón. En la ciudad de Montreal trabajó con la Compagnie de Théatre de Pol Pelletier. Ha sido merecedor en varias ocasiones de becas de producción coreográfica por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México (FONCA). Es fundador y director del Centro de Artes del Movimiento Butoyolotl, A.C., en la Ciudad de México.