PRONUNCIAMIENTO POR LA DIVERSIDAD DE FAMILIAS Y EN DEFENSA DEL ESTADO LAICO

En respuesta a las recientes manifestaciones en contra del matrimonio igualitario y los ataques al principio de laicidad del Estado por parte de algunas asociaciones religiosas, la Universidad del Claustro de Sor Juana comparte con la sociedad mexicana el siguiente pronunciamiento:

1) El reconocimiento del matrimonio igualitario y la diversidad de familias en el sistema jurídico mexicano no está a debate.

Con apego a los artículos 1ro y 4to constitucionales, así como los ordenamientos fundamentales en materia de Derechos Humanos que México ha suscrito en el ámbito internacional, se concluye que todas las personas, sin discriminación alguna, tienen el derecho de formar familias y contraer matrimonio con la persona que elijan para compartir la vida. El Derecho mexicano no admite un “modelo de familia ideal”, sino que reconoce que la familia es una realidad social que tiene diferentes manifestaciones particulares, y es obligación del Estado proteger todas las formas posibles de familia sin distinción alguna.

Así lo reiteró la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia 1ª./J.46/2015, al determinar que “las relaciones que entablan las parejas del mismo sexo pueden adecuarse perfectamente a los fundamentos actuales de la institución matrimonial y más ampliamente a los de la familia. Para todos los efectos relevantes, las parejas homosexuales se encuentran en una situación equivalente a las parejas heterosexuales, de tal manera que es totalmente injustificada su exclusión del matrimonio”.

De la misma manera, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en la Recomendación General 23 ha señalado que: “las normas civiles que contemplen como finalidad del matrimonio la ‘procreación’, la ‘reproducción’, o la ‘perpetuación de la especie’ y limiten su acceso a la unión entre un hombre y una mujer, así como aquellas que den un trato o acceso diferenciado al matrimonio no son acordes con los artículos 1°, … y 4°, … de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ni con los artículos 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que consagran los derechos a la igualdad y no discriminación”.

2) La homofobia es una forma de discriminación.

De acuerdo con la Ley Federal para Prevenir la Discriminación, debe entenderse por discriminación “la homofobia, misoginia, cualquier manifestación de xenofobia, segregación racial, antisemitismo, así como la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia”.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido en este mismo sentido que los Estados deben abstenerse de realizar acciones discriminatorias de hecho o derecho y que la orientación sexual así como la identidad de género son categorías protegidas por el artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
En consecuencia la Suprema Corte de Justicia ha señalado en la tesis jurisprudencial 1a. CXLVIII/2013 (10a.) que “aquellas expresiones homófobas, esto es, que impliquen una incitación, promoción o justificación de la intolerancia hacia la homosexualidad, ya sea mediante términos abiertamente hostiles o de rechazo, o bien, a través de palabras burlescas, deben considerase como una categoría de lenguaje discriminatorio y, en ocasiones, de discursos del odio”.

3) El Estado laico debe respetarse por parte de las iglesias y garantizarse por parte de las autoridades del Estado mexicano.

De acuerdo con el artículo 130 constitucional y el principio de laicidad del Estado, las iglesias deben abstenerse de pronunciarse u oponerse a las leyes y las instituciones del país en cualquier reunión pública, en actos de culto o en publicaciones de carácter religioso.

Si bien es derecho de cualquier persona la libertad de expresión y de pensamiento, estas libertades no pueden ejercerse en contra de los derechos de otras personas o grupos sociales.

El principio de laicidad del Estado exige que las iglesias y ministros de culto religioso respeten las leyes y las instituciones mexicanas. El matrimonio igualitario ha sido reconocido como una institución el sistema jurídico mexicano y debe ser respetado.

Por su parte, es obligación del Estado garantizar las condiciones para una sociedad democrática y plural que conviva en un espacio público en el que puedan manifestarse todo tipo de convicciones éticas, pensamientos y religiones. Las iglesias intentan imponer una visión que determine la forma de vida de las personas a partir de sus convicciones religiosas, lo cual atenta contra este objetivo.

La perspectiva de género no es una ideología estatal como afirman algunos grupos conservadores y religiosos sino un método que permite cuestionar el paradigma de “ser humano neutral y universal” y, de acuerdo con la SCJN, “visibilizar la asignación social diferenciada de roles y tareas en virtud del sexo, género o preferencia/orientación sexual; revela también las diferencias en oportunidades y derechos, y evidencia las relaciones de poder originadas en estas diferencias”. Defender la perspectiva de género en una sociedad democrática permite la construcción de sociedades más igualitarias y plurales.

En consecuencia:

Exigimos a las asociaciones religiosas, iglesias, ministros de culto y organizaciones afines que respeten el Estado laico establecido en la Constitución mexicana.
Exigimos el cese de un discurso discriminante y de expresiones que generan intolerancia hacia la diversidad sexual por ser lenguaje que puede constituir un discurso del odio.
Hacemos un llamado a la sociedad para evitar fomentar la discriminación hacia las personas por su orientación sexual y de género ya que constituye una violación a los derechos humanos.
Demandamos de las autoridades acciones concretas dirigidas a fortalecer el principio de laicidad del Estado y garantizar los derechos de todas las personas de acuerdo con el marco constitucional mexicano.

Saber para valorar, valorar para elegir.
Universidad del Claustro de Sor Juana