La flor y el canto en el Claustro

Por: Eduardo Reséndiz

El Primer Encuentro Mundial de Poesía de los Pueblos Indígenas “La Flor y el Canto” dentro de la Universidad del Claustro de Sor Juana se caracterizó como un espacio para reflexionar sobre la palabra y el lenguaje. Los invitados, ataviados con un vistoso collar de bienvenida formado con flores de Zempoalxóchitl, conocieron las instalaciones y disfrutaron del recinto, luego concentraron su moción a través de recitales, coloquios y ponencias en el Sotocoro del Divino Narciso. El lenguaje fusionó su protagonismo con la lectura de poemas en lengua náhuatl cuya traducción al español e inglés dieron cuenta de la composición original y la variación representativa en el traslado de la lengua. La conferencia “Impresos mexicanos en lenguas indígenas del S. XVI” por la Dra. Rosa María Fernández Zamora, amplió la perspectiva del proceso de impresión durante el período novohispano; el tema de la evangelización y la importancia de la imprenta para la economía y sociedad de la Nueva España fue la temática principal que abordó la Dra. Rosa María Fernández Zamora. Su documentación alberga 131 impresos en lengua indígena, 88 de los textos tienen un motivo religioso y 43 tienen son de carácter profano; algunos ejemplares están redactados en tres lenguas distintas (latín, castellano y una de las lenguas indígenas), lo que ha permitido un trabajo lingüístico para inferir, desde una gramática contemporánea, la morfología de las lenguas naturales del territorio prehispánico. Junto con esta conferencia, el Dr. Daniel de Lira nos acercó al catálogo interno del archivo de investigación sobre la vida y obra de Sor Juana Inés de la Cruz.

Dentro de las actividades que inauguraron este primer coloquio, el Prof. Sergio Sevilla Pería nos habló sobre las cuestiones temáticas dentro del taller que comparte con sus alumnos de la licenciatura de Derechos Humanos y Gestión de Paz. El taller de Lengua y Cultura Náhuatl busca a través de “ejercicios de relativización y deconstrucción dar cuenta de la otredad” léxica en el uso compuesto y representativo de la lengua; se trata de una “expresión de contenido social” que nos permite mediar con nuestro contexto. En el caso de la lengua náhuatl existe una carga simbólica desde la expresión oral; cuando las palabras, pronunciadas con la respiración del hablante, se adentran hacia la vivacidad de los espacios en movimiento, entonces viento y enunciación se unen en el territorio referido de las expresiones; conformando una precisa dimensión del lenguaje con el espacio creado de la palabra. Para José Alcina Franch (estudioso sobre la cosmovisión náhuatl), la repercusión del lenguaje simbólico establece relaciones cuyas cifras se encuentran al interior del rubro artístico: “si el lenguaje y las artes visuales son formas de expresión, y si la lengua náhuatl clásica se caracteriza por la riqueza de sus metáforas, es pertinente buscar en las artes visuales la correlación metafórica de la lengua”. En esta búsqueda, la poesía náhuatl adquiere otro orden semántico y preceptivo; la transformación de su significado se relaciona con la lectura viva y los espacios conformados alrededor de la enunciación poética. Estos elementos compartidos que los hablantes intiman en una expresión sensible, descifran nuestro derredor al ser pronunciados; las palabras escogidas y el relieve de sus acentos conforman un orden cosmológico en relación a la cadencia rítmica recreada. Se trata de tejer con palabras una posibilidad, cuyos nudos y urdidas presencias sean desplegadas desde la animosidad del hablante; su detenimiento y su efluvio incidirán con nuestra realidad.

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Acompañando al Prof. Sergio Sevilla, Laura Ballesteros (estudiante de Derechos Humanos y Gestión de Paz y gran entusiasta por la lengua náhuatl), nos compartió la lectura de un poema escrito por los alumnos dentro del taller de Lengua y Cultura Náhuatl. Esta composición representó la labor, la reflexión y el encanto que los alumnos resguardan y aprehenden dentro del taller. Para cerrar el coloquio, el Prof. Sergio Sevilla comentó uno de los objetivos que comparte al impartir el curso de lengua náhuatl: “no intentamos develar nuevos mundos, sino asentir los que ya cohabitan en nosotros”.

La dimensión del lenguaje y la representación cognitiva de la lengua tienen funcionamientos visibles en la reciprocidad y en los contrastes dentro de la formulación interpersonal. Los elementos del lenguaje comparten su objeto cuando conjugan funciones de comunicación o se entornan hacia la forma literaria; la intensa búsqueda de significado y el indócil espíritu que marcan las palabras son la bifurcación aparente que se presenta dentro del territorio ambiguo del lenguaje, pero la armonía entre referencia y mensaje encuentra agilidad dentro del contexto que no resiente distancias y cede su dominio semántico. La poesía recrea el espacio léxico de la enunciación y estima los horizontes olvidados del diccionario; en su fuga, el significado abre su dorso con vacilación para permitir la espiral de la composición poética. Redescubrir la lengua materna a través del estudio y la proyección de las latitudes de otra lengua, deviene como una actitud de estudio dentro de nuestro recinto. Acompañando lo anterior, la permanencia de la lengua como objeto mnemotécnico de la historiografía y la literatura es un motivo incalculable que la Universidad del Claustro de Sor Juana festeja en este Primer Encuentro Mundial de Poesía de los Pueblos Indígenas